martes, 26 de marzo de 2013

Preguntas, preguntas, preguntas.

Todos necesitamos creer en algo, sentir confianza, saber que es posible darlo todo por un proyecto, una empresa, un hombre o una mujer. Entonces nos sentimos fuertes. Hinchamos el pecho y desafiamos el mundo. Pero si dudamos... Si dudamos, sentimos miedo. Vacilamos, nos tambaleamos, tropezamos. Si dudamos, ya no sabemos nada. Ya no estamos seguros de nada.  De pronto hay cosas que se vuelven urgentes cuando no deberían serlo. Preguntas que nunca haríamos, y nos hacemos. Preguntas que, de pronto, agitan los cimientos de nuestra existencia. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Mucho miedo es un mal final.

El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una pero, aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás. Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido... como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca. 

No es malo tener miedo, lo malo es dejar que el miedo domine tu vida, porque entonces ya no tendrás vida, solo miedo. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Busca otro mundo, vive.

Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto, para ser quien quieras ser. No hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras. Puedes cambiar o no hacerlo, no hay normas al respecto. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa, espero que tú saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan. Espero que sientas cosas que nunca hayas sentido. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa, y si ves que no es así espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo. 

martes, 5 de febrero de 2013

Yo quiero, puedo hacerlo.

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo. Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve a por ello, y punto. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Desde siempre. Como siempre.

Con los años, todo se vuelve más difícil. Nuevos compromisos, otros conocidos, ritmos diferentes. Y, a veces, uno tiene la impresión de que se ha perdido, de que no ha dado la importancia adecuada a las relaciones. Los sms ya no llegan al mismo ritmo que antes, las salidas nocturnas se reducen, las promesas de volver a verse se posponen por una razón u otra. El período de instituto parece haberse perdido en la noche los tiempos. Tienen que esforzarse. Defender las relaciones. Renovarlas. Tratar de atravesar el tiempo sin perderse. Pero bueno, lo cierto es que todavía estamos aquí. Amigos. Desde siempre. Como siempre. La amistad es un hilo sutil e indestructible que atraviesa la vida y todos sus cambios. 

martes, 15 de enero de 2013

Live while we're young.

Gracias al calendario volvemos a empezar todos los años, solo hay que esperar a enero. La recompensa por sobrevivir a la Navidades es el año nuevo que viene acompañado de los tradicionales buenos propósitos. Dejas atrás el pasado y vuelves a empezar. Es difícil resistirse a la oportunidad de empezar de nuevo, de dejar tus problemas a un lado. 

En realidad, ¿quién decide cuándo acaba lo viejo y empieza lo nuevo? No es un día del calendario, ni un cumpleaños, ni un nuevo año... es un acontecimiento, grande o pequeño, algo que nos cambia, que nos da esperanzas, una nueva forma de vivir y contemplar el mundo, para dejar marchar los viejos hábitos, los recuerdos. Lo importante es saber que siempre se puede volver a empezar, aunque también es importante recordar que, entre todo lo malo, siempre hay cosas a las que merece la pena aferrarse. 

miércoles, 9 de enero de 2013

La respuesta no es la huida.

Otro año que ha acabado y otro año que acaba de empezar. El 2012 ha acabado dando significado a todas y cada una de las letras de la palabra APRENDER, porque eso ha significado para mí este año: aprender. 

He aprendido que a veces debes aguantar al borde del precipicio y arriesgarte a la caída, y que si caes, ya te levantarás. He experimentado el dolor de la pérdida de tus seres queridos, pero todavía tengo que continuar aprendiendo a vivir con el vacío que dejan. He aprendido que cuesta años construir confianza y apenas unos segundos destruirla. He aprendido que grandísimos amigos pueden volverse grandísimos desconocidos y que, por el contrario, un desconocido puede volverse en alguien inseparable. He aprendido que soñar es el mejor regalo del mundo porque los sueños están para cumplirlos, pero también se pueden romper y tendrás que empezar de cero. He aprendido que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser y que el tiempo es corto.

Pero también he aprendido que las buenas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa lo que tienes, sino a quién tienes en la vida. He aprendido que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. He aprendido que lo mejor de todo es levantarse y tener a alguien que te diga: "Buenos días, ¿qué tal has dormido hoy? No has parado de dar vueltas". He aprendido que hay que luchar por todo lo que de verdad merece la pena, porque nunca te arrepentirás de aquello que te ha hecho sonreír. He aprendido que es tan importante pensar como dejarse llevar. He aprendido que son más importantes los caminos recorridos que las metas logradas. He aprendido que lo importante en la vida es seguir siempre tu camino, tus ideas, sin perder de vista tu horizonte. 

En conclusión, he aprendido que madurar tiene mucho más que ver con lo que se aprende de las experiencias que con los años vividos y que no importa en cuantos pedazos se parta mi corazón, pues el mundo no se detendrá para que lo arregle. He aprendido que la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.