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lunes, 14 de abril de 2014

Guarda ese miedo que lo vela todo y solo se queda diciendo cosas que suenan a triste.

Todo se reduce a unos muros que levantamos con arena rogando que nadie los salte. En algún momento hay que decidirse, los muros no mantienen a los demás fuera, sino a ti dentro. La vida es un caos, somos así. Puedes pasarte la vida levantando muros o puedes vivirla saltándolos, aunque hay algunos muros demasiado peligrosos para cruzarlos. Y lo único que sé es que, si finalmente te aventuras a cruzar, las vistas al otro lado son fantásticas.

martes, 15 de enero de 2013

Live while we're young.

Gracias al calendario volvemos a empezar todos los años, solo hay que esperar a enero. La recompensa por sobrevivir a la Navidades es el año nuevo que viene acompañado de los tradicionales buenos propósitos. Dejas atrás el pasado y vuelves a empezar. Es difícil resistirse a la oportunidad de empezar de nuevo, de dejar tus problemas a un lado. 

En realidad, ¿quién decide cuándo acaba lo viejo y empieza lo nuevo? No es un día del calendario, ni un cumpleaños, ni un nuevo año... es un acontecimiento, grande o pequeño, algo que nos cambia, que nos da esperanzas, una nueva forma de vivir y contemplar el mundo, para dejar marchar los viejos hábitos, los recuerdos. Lo importante es saber que siempre se puede volver a empezar, aunque también es importante recordar que, entre todo lo malo, siempre hay cosas a las que merece la pena aferrarse. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

He vivido tanto a tu lado que ya no sé qué es vivir sin ti.

Dicen que la muerte pesa más a los vivos. Es duro decir adiós, a veces imposible. No dejas de sentir la pérdida, eso hace todo tan agridulce. Dejamos fragmentos de nosotros atrás, pequeños recordatorios, una vida llena de recuerdos, fotos, objetos... cosas por las que nos recordarán aunque ya no estemos. 

jueves, 25 de octubre de 2012

I'll love you, always.

- ¿Tienes un papel?
+ ¿Para qué?
- Yo quiero estar contigo y tú quieres estar conmigo, para llevarlo a cabo necesitamos unos votos, un compromiso, un contrato. Dame un trozo de papel. 
+ Toma.
- Muy bien, ¿qué queremos prometernos?
+ Que me querrás hasta cuando me odies.
- Que nos querremos hasta cuando nos odiemos. Sin huir jamás. Nadie echará a correr pase lo que pase.
+ Sin huir.
- ¿Qué más?
+ Que nos cuidaremos el uno al otro aunque seamos viejos y estemos seniles. Y si yo sufro Alzheimer y me olvido de ti...
- Yo te recordaré quien soy cada día... Vale, cuidarnos cuando estemos viejos y estemos seniles. Esto es para siempre. Firma.

:)

viernes, 5 de octubre de 2012

Cada persona que nos permitimos querer no es más que otra futura pérdida.

Según Elizabeth Kübler-Ross cuando vamos a morir o sufrimos una dura pérdida, todos atravesamos cinco fases definidas. Primero, lo negamos, porque es tan inimaginable que no podemos creer que sea cierto, nos enfadamos con todos, con los supervivientes, con nosotros mismos. Luego negociamos, suplicamos, imploramos, ofrecemos cuanto tenemos, hasta nuestras almas, a cambio de un día más. Cuando la negociación fracasa y no podemos soportar la ira, nos deprimimos, nos desesperamos, hasta que por fin aceptamos que hemos hecho todo lo que hemos podido y nos resignamos, nos resignamos y acabamos aceptándolo. Hay cinco fases en el duelo, se manifiestan de una forma diferente en cada uno, pero siempre hay cinco: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. 

jueves, 5 de julio de 2012

La vida es la vida, nos pone y nos quita.

El diccionario define "pesar" como sentimiento o dolor intenso que molesta y fatiga al amigo profunda pena. Se nos enseña a confiar en los libros, en sus definiciones, en su autoridad, pero, en la vida, raras veces son aplicables sus definiciones rigurosas. Todos tenemos alguna vez un pesar enorme, cada uno lo encaja de alguna manera. Cuando nos preguntamos por qué a veces todo es un asco, por qué duele tanto, debemos recordar que todo puede cambiar en un instante. Así, sigues viviendo, cuando te duele tanto que no puedes respirar, así sobrevives. Lo peor del pesar es que no puedes controlarlo, lo mejor que podemos podemos hacer es permitirnos sentirlo cuando llega y liberarnos de él cuando podamos. Lo peor es que, cuando te crees que lo has superado, vuelve otra vez y cada vez te deja sin aliento. 

lunes, 25 de junio de 2012

¡Qué caro es el tiempo!

Cada célula del cuerpo humano se regenera, de media, cada siete años. Como las serpientes, a nuestro modo, mudamos la piel. Biológicamente somos personas nuevas. Quizá parecemos los mismos, el cambio no es visible, al menos no en la mayoría, pero todos cambiamos por completo para siempre. Cuando decimos que la gente no cambia, los científicos se echan las manos a la cabeza, porque el cambio es la única constante en la ciencia. La energía, la materia... siempre están cambiando, metamorfoseándose, fusionándose, creciendo, muriendo.

Lo antinatural es que las personas intentemos no cambiar, que queramos aferrarnos a cómo era todo antes en vez de dejar que sea lo que es. Que queramos aferrarnos a viejos recuerdos en lugar de generar otros, que insistamos en creer que, pese a los indicios científicos, todo en la vida es permanente. El cambio es constante, cómo vivamos ese cambio depende de nosotros. Puede parecernos la muerte o una segunda oportunidad en la vida. Si nos relajamos y nos dejamos llevar puede parecernos pura adrenalina, como si en cualquier momento tuviéramos otra oportunidad, como si en cualquier momento pudiéramos nacer de nuevo. 

viernes, 15 de junio de 2012

You make me feel like I'm living a teenage dream.

¿Recuerdas cuándo eras pequeña y creías en los cuentos de hadas? Fantaseabas sobre cómo sería tu vida, con un vestido blanco y tu príncipe azul llevándote a su castillo sobre las colinas. Por la noche te echabas en la cama, cerrabas los ojos y te abandonabas a tu fe. Santa Claus, el Ratoncito Pérez, el Príncipe Azul... estaban tan cerca que los saboreabas. Pero vas creciendo, y un día abres los ojos y los cuentos de hadas han volado. La cuestión es que es difícil dejar que los cuentos de hadas desaparezcan, a casi todo el mundo le queda una mínima esperanza de que un día abrirá los ojos y verá que se han hecho realidad. 

Cuando el día llega a su fin, la fe es un misterio, aparece cuando menos te lo esperas, es como si un día te dieras cuenta de que los cuentos no son exactamente como habías soñado, el castillo puede que no sea un castillo, no es tan importante eso de ser felices para siempre, basta con ser felices en el momento. A veces, muy de vez en cuando, la gente puede darte una grata sorpresa, de vez en cuando la gente te deja sin respiración... :).

miércoles, 23 de mayo de 2012

Serás para mí lo más grande hasta morir.

- ¿Sabes de qué he hablado con ella? De lo que tú no me dejas decir.
+ Puedes decir lo que quieras, ¿sabes?
- Quiero casarme contigo, tener hijos contigo, que hagamos una casa. Quiero asentar la cabeza y envejecer contigo, quiero morir cuando tenga 110 años en tus brazos, y no quiero 48 horas ininterrumpidas, sino una vida entera. 

viernes, 13 de enero de 2012

Sólo pienso en buscar una estrella mejor que me pueda guiar, que alivie este dolor...

El dolor adopta formas diversas: una punzada, una leve molestia, dolor sin más, el dolor con el que convivimos a diario... pero hay un dolor que no podemos ignorar, un dolor tan enorme que borra todo lo demás y hace que el mundo se desvanezca. Cómo enfrentarnos al dolor depende de nosotros: anestesiarlo, aguantarlo, aceptarlo, ignorarlo. Para algunos la mejor manera de enfrentarse a él es seguir viviendo.

El dolor sólo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por sí sólo y a que la herida que lo ha causado cicatrice. No hay soluciones ni respuestas sencillas, sólo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.